
El príncipe Alberto II y la princesa Charlène viajaron a Oslo para expresar sus condolencias a la familia real noruega con motivo del funeral del rey Harald V, fallecido el pasado 28 de agosto. En el Principado, las banderas ondearon a media asta durante todo el día.
Como último homenaje al monarca reinante más veterano de Europa, el funeral del rey Harald V de Noruega, celebrado este miércoles en Oslo, reunió a toda la élite internacional en torno a Haakon VIII, el nuevo rey, y a su familia.
El príncipe Alberto II y la princesa Charlène también se desplazaron hasta allí para rendir homenaje a la memoria del difunto rey, a quien habían conocido en varias ocasiones. La última de ellas fue en 2022, cuando fueron recibidos en Oslo por toda la familia real, en compañía de sus hijos, el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella.
Antes de partir hacia Oslo, el soberano había ordenado que las banderas del Palacio Principesco y de los edificios públicos ondearan a media asta este miércoles 9 de septiembre hasta las 20:00 horas, «como muestra de la solidaridad y la amistad que unen al Reino de Noruega y al Principado, así como del apego a los lazos históricos y diplomáticos que los unen», según ha informado el Palacio Principesco.