
Los corredores monegascos demostraron su valía ante unas condiciones climáticas especialmente adversas.
El Mont Ventoux ofreció, una vez más, un escenario espectacular para el Campeonato Francés de Trail Running, al término de un fin de semana intenso y exigente.
Los corredores tuvieron que enfrentarse a condiciones climáticas particularmente duras: fuertes vientos, bajas temperaturas y tramos nevados se sumaron a la dificultad de recorridos ya conocidos, poniendo a prueba la resistencia física de los participantes.
Este año se ofrecieron dos modalidades. La prueba corta, de 30 km con 1400 metros de desnivel positivo, atrajo a casi 1400 participantes.
La prueba larga, aún más exigente con 50 km y 2600 metros de desnivel positivo, reunió a aproximadamente 500 corredores.