
Mónaco vuelve a hacer un trabajo impecable en la organización de un gran evento
Este domingo al mediodía, el pelotón de la Vuelta a España abandonó el Principado tras 72 horas en las que el país vivió al ritmo del ciclismo. En cuanto a la organización, las autoridades destacan que ha sido impecable.
¡Vamos, Pogi! A hombros de su padre, un niño anima a la estrella del ciclismo que se encuentra a pocos metros de él, concentrado en la línea de salida. Con un decidido pedaleo el día anterior, se puso en cabeza nada más dar comienzo a la 81.ª Vuelta.
En la segunda jornada de la Gran Salida de la Vuelta a España, organizada en el Principado, los 184 corredores —entre ellos Tadej Pogacar— se dieron cita en el Peñón para una salida ficticia que el príncipe Alberto II dio este domingo a las doce en punto, frente a su palacio.
Unos minutos antes que los profesionales, el Soberano había dado el pistoletazo de salida a otra carrera: la de la asociación Peace and Sport, que reunió a unos cincuenta ciclistas comprometidos con una «Ride for peace», que sitúa los valores de la paz a través del deporte como fundamentales en nuestro mundo actual.
«Un gran profesionalismo en la organización de estos eventos»
Renunciando a buscar la sombra, los espectadores se habían reunido este domingo por la mañana en la plaza del Palacio más bien para presenciar la salida principesca de La Vuelta. La misma intención tenían quienes esperaban emboscados a lo largo del recorrido del pelotón, que se regaló un último paseo por las calles del Principado hasta lo más alto del bulevar del Jardín Exótico.
Una vez que el gran espectáculo hispánico se hubo marchado del Principado, llegó el momento de hacer balance. Un balance positivo, tal y como reflejaba la sonrisa de satisfacción del ministro de Estado, Christophe Mirmand, quien aseguró que todo había transcurrido «de forma óptima, incluso en lo que respecta al tiempo».